Contar de Caminante

Qué ofrece Contar de Caminante

¿Qué ofrece contar de caminante?

Un camino hacia el reencuentro con nuestra Salud través de la Nutrición en el más amplio sentido de la Palabra:  Alimentación, Respiración, el Sol, el Agua y sus memorias, el contacto con la Naturaleza, el Movimiento, el Reposo, el Silencio, la Palabra, las Formas, las Artes, en particular la Música, sus Sonidos, sus Ritmos, los Colores, los Olores, la Relación con nosotros mismos y con los demás Seres, … El cuerpo, la Mente, el Espíritu …

Un camino hacia el reencuentro con nuestra Salud través de la Nutrición en el más amplio sentido de la Palabra: Alimentación, Respiración, el Sol, el Agua y sus memorias, el contacto con la Naturaleza, el Movimiento, el Reposo, el Silencio, la Palabra, las Formas, las Artes, en particular la Música, sus Sonidos, sus Ritmos, los Colores, los Olores, la Relación con nosotros mismos y con los demás Seres, … El cuerpo, la Mente, el Espíritu, … .

Cuando tomamos conciencia de nuestra existencia en este universo que entendemos como una manifestación de energía vibratoria, aunque la percibamos como manifestaciones físicas distintas en forma de sonido, luz, olor o magnetismo, nos enfrentamos inevitablemente a un misterio, y a lo largo de nuestra vida surgen muchas preguntas que en sí mismas son a veces respuestas y otras veces nos invitan a iniciarnos en el caminar.

Te acompañaremos de distintas maneras, tanto en consulta como en diferentes formaciones y eventos donde podrás reencontrar, reconectar con tu propia manera de cultivar tu salud en íntima relación con la salud de la Naturaleza.

Nada de lo que ofrecemos forma parte de un trabajo teórico en el que te decimos lo que tienes que hacer, lo que te beneficia o te perjudica, pues eso sólo es válido si tú decides nutrir lo que te permite evolucionar y vivir una buena vida. Es una experiencia a vivir y te acompañamos si esa es tu voluntad.

No se trata de hacer una dieta, hacer una tabla de ejercicios, respiraciones, etc, etc, se trata de que usemos todas las herramientas que conocemos de forma honesta y digna para que puedas caminar, responsabilizarte de tus decisiones, reconociendo tu camino poniendo palabra a aquello que deseas crear en tu vida. Es un camino propio de cada uno, donde nos vamos encontrando, pero el camino es propio. A veces necesitamos explorar opciones que nos permitan reencontrarnos, sabiendo que esas opciones parte del camino son.

Para contar dónde y cómo comenzar, me gustaría situarnos como seres humanos. Una de las más hermosas maneras de definir al ser humano viene de Oriente y dice que somos un lugar de encuentro entre lo que nos es cedido desde el Cielo y lo que nos es cedido de la Tierra. Ahí, aquí, en este punto de encuentro, en este lugar mágico se crea una energía poderosa, una conciencia que trae consigo el presente de transitar, de vivir para disfrutar de aprender, compartir, para evolucionar dejando a su paso lo mejor de su honesta experiencia de vida, y cuando llegue el momento de cambiar, tendrá la oportunidad de retornar al Cielo y a la Tierra lo mejor de lo aprendido durante su caminar.

Podrá buscar, antes de irse, la manera de alquimizar todo lo que generó y no vibre con el Cielo y con la Tierra, para que antes de marcharse deje en su lugar una hermosa melodía.

La propia salud y la salud del mundo son un estado de Responsabilidad. Tendrá el ser humano que reconocerse en el camino de crecer en la Conciencia de lo que realmente somos viviendo una experiencia en este maravilloso Planeta y de qué formamos parte y así volver a conectar con el alma original que se manifiesta en la Naturaleza Universal y permite que cada uno de nosotros pueda caminar, bajo su protección, acompañados de su sabiduría, en un mismo Ritmo.

Siento que podría ser como si el ser humano sólo pudiese llegar al mundo “de lo espiritual” si mantiene el equilibrio, si reconoce que su alma durante este tránsito en la Tierra va ligada a la Naturaleza como soporte vital, quizá a un Animal, a una Planta, a una Piedra… . Es un camino sobre la Tierra y bajo el Cielo.

Aquí, ahora, el ser humano está unido desde la tierra con el Cielo. Y sobre la Tierra necesita también un sustrato físico, en el plano material, terrenal, siempre interpretado como un Microcosmos dentro de un Macrocosmos. Ambos deben estar en equilibrio, en el equilibrio de cada momento.

Este es un momento en el que el camino espiritual nos invita a caminar. El propio cuidado del cuerpo y la mente podrán ser un inicio hacia esta dimensión espiritual, sin olvidar que estamos viviendo una experiencia aquí, en la Tierra y esto es maravilloso y nos permite experimentar ¡!.

Comencemos pues, por un principio, desde la Tierra. Para recorrer nuestro camino hemos de Nutrirnos en el más amplio sentido de la Palabra.

Nuestra Nutrición, nuestra Salud y la Salud de la Naturaleza, del Planeta caminan juntas.

Podríamos preguntarnos de un modo amplio sin creencias demasiado limitantes:

¿De qué nos nutrimos?

¿Nutrición saludable?

¿De qué nos nutrimos? ¿Nutrición saludable?

Podríamos contestar:

1.- Nos Nutrimos de Alimentos que son proporcionados por la Tierra.

Los cultivos sanos, limpios, respetuosos. Alimentación saludable, con respeto.

Nutrirnos, en este caso a través de la alimentación es, en esencia, una muestra de conciencia, reconocimiento y respeto. Es también una muestra de cómo nos relacionamos. Cuando nos respetamos, somos respetuosos con lo que ingerimos, somos respetuosos con la Tierra que lo produce, con el Agua que la riega, con los hombres y mujeres honestas que lo siembran, cuidan, velan su crecimiento y los recogen con el mismo cuidado, con la Naturaleza que nos trae cada alimento en un tiempo determinado y no en otro. A través de la alimentación nos nutrimos de energía vital que nos ayuda a mantener o recuperar la salud.

La Naturaleza nos provee de todo lo que necesitamos, mantengámonos pues, lo más cerca posible de ella. Alimentos ecológicos, frescos, no transformados industrialmente, no modificados genéticamente, de proximidad, de temporada, cocinar orgánicamente, comer conscientemente,… Mucha variedad en colores, sabores, olores, comer con tranquilidad, tiempo para respirar, relajadamente, masticando lo necesario y con calma y gratitud.

El acto de comer debe ser un acto consciente. Podríamos citar como ejemplo la importancia del eje intestino-cerebro. Es un eje de comunicación bidireccional entre intestino y cerebro, así es fácil entender que también pensamos y actuamos influenciados por lo que comemos.

Alimentarse es pues un acto que interesa al ser en su totalidad.

2.- Nos Nutrimos de Agua.

Somos al menos un 75% de Agua. Mares, Ríos, Aguas subterráneas,.., nuestros cuerpos. Cuidado de nuestras Aguas y de las Aguas del Planeta. Nosotros, en esta experiencia vital, también somos Agua del Planeta. La Luz Líquida. El Agua, la Gran Portadora de la Memorias y la Guardiana de las grandes informaciones. Tenemos el don de fluir.

En el Agua residen todas las potencialidades del ser humano, que se van a expandir en la Madera, a manifestarse en el Fuego, a concretizar en la Tierra y a culminar en el Metal comenzando un nuevo ciclo. La Gran Voluntad. Responsabilidad de seguir el propio camino.

Un Agua que no puede fluir pierde su vitalidad y está separada del flujo de la vida. Lo mismo ocurre con los seres humanos. Es importante prestar atención al Agua que conforma nuestro cuerpo y honrarla.

La armonía en forma de hexágono.

Somos al menos un 70% de Agua, Agua a quien gobierna el riñón, que nos lleva a lo antiguo, a lo ancestro y que nos conecta con el presente a través del oído, el temporal, el cráneo y que nos armoniza a través de la música, el ritmo, entonces también la respiración y nos permite entrar en el Movimiento Rítmico de la Vida y así voy a sentarme a escuchar, a sentir.

Los sabios griegos ya conocían las propiedades terapéuticas del agua de mar para el desarrollo de la vida. La calidad del agua orgánica es esencial para el mantenimiento del equilibrio hidromineral de nuestras células. El agua es el elemento base de todos los sistemas vivos. El agua pertenece al mundo de la sutilidad del cuerpo.

“Somos un verdadero acuario marino viviente”, donde las células que lo constituyen continúan viviendo en las mismas condiciones acuáticas en las que vivía la célula primitiva, la forma primordial de la vida.

3.- Nos Nutrimos de Aire.

El Aire que respiramos. La Primera Respiración. Mantengamos un Planeta Verde, con Aire limpio. Aprendamos a respirar. Los osteópatas hablamos también del Movimiento Respiratorio Primario, que curiosamente tiene mucho que ver con nuestras Mareas. Respirar-Naturaleza. Inspirar y espirar, ritmo, comunicación entre el consciente y el inconsciente …, respirar es vivir.

Según los taoístas, la nutrición obtenida del aire por medio de la respiración es al menos tan importante como la obtenida de los alimentos y la bebida por medio de la digestión. Tengamos en nuestro pensar que se puede vivir largo tiempo sin comida y cierto tiempo sin agua, pero sólo se puede vivir unos minutos sin aire. Así como la dieta afecta al equilibrio bioquímico del cuerpo, la respiración afecta a su equilibrio bioeléctrico. Observemos las distintas formas de respirar y como nutrirnos de salud, de vitalidad a través de la respiración, hasta entender y sentir que respiramos por toda nuestra piel, todo el cuerpo, todo se expande y se contrae intercambiando energía directamente con el exterior. Seremos también cuidadosos con la calidad del aire que respiramos.

Cuidemos siempre el tiempo de respirar para poder sonreír.

4.- Nos Nutrimos de Sol.

Necesitamos su Luz, su calor. El Sol es fuente de salud y vida, y de Luz. Pensemos profundamente. Su luz nos alumbra la vida y acaricia nuestro ser por dentro, profundo y por fuera, nuestra piel. El contacto de los rayos del sol con nuestra piel es una fuente de energía vital. La vida recibe luz, procesa luz, emite luz. Las radiaciones del sol son la base de todas las reacciones bioquímicas que permiten la vida, ya que activa los electrones por el proceso de respiración celular que tiene lugar en las mitocondrias. El espectro completo de la luz solar nutre nuestro sistema, activa, pone en marcha el metabolismo. Sin profundizar podemos ver como la falta de luz solar provoca cambios de humor, depresión, alteraciones en la síntesis de vitamina D y consecuentemente alteraciones en el metabolismo del calcio, … La luz es un nutriente esencial, ya sea la luz directa del sol o la luz guardada en forma de energía en los alimentos.

Importantísimo hablar de la Glándula Pineal o Epífisis Cerebral, ya que es una pequeña gran directora altamente sensible e inspirada por la luz del sol, que acompasa sutilmente nuestros ciclos, nuestros ritmos cual afinadísimo reloj biológico. Es un regulador endocrino fotosensible, por tanto necesita mantener una sintonía de hábitos de vida con respecto a la luz solar.

El sol nos trae alegría, la sanadora risa!!!!.

5.- Nos Nutrimos del contacto con la Naturaleza

Nos Nutrimos del contacto con la Naturaleza, pues eso somos en este momento de nuestra existencia, en toda su inmensidad y significados también simbólicos. Así podemos entender que no podremos permanecer en esta experiencia de aprendizaje tan magnífica sin Tierra, Agua, Aire, Sol, … y todo lo que esto significa. Necesitamos, como un querer antiguo y profundo reconocernos en esta vida, en lo que vinimos a experimentar aquí. Somos portadores de una cualidad energética sutil, el Chi o Prana, nuestra energía vital. La mejor manera de acceder a esta fuente de energía universal es a través de un sano contacto con la Naturaleza. Podemos experimentar los baños de bosque, el Earthing, los baños en el mar, los ríos, permitirnos sentir, escuchar, contemplar, … la mejor medicina del mundo.

Tenemos que comprender que no tiene sentido separar una cosa de otra, es la búsqueda del equilibrio, de la coherencia propia, del respeto amoroso hacia uno mismo, entendiendo que formamos y somos parte del todo. Será útil que cada uno se reencuentre con su propio ritmo en sincronía con los ritmos mayores. Así entendemos que todo está interrelacionado y en búsqueda del equilibrio. Cuando hay un exceso siempre hay una carencia y el organismo que sea busca, a su manera, volver al equilibrio. No se me ocurre mejor manera de explicar todo lo dicho que a través de la LEY DE LOS CINCO MOVIMIENTOS o LOS CINCO REINOS MUTANTES (Dr. Padilla) de la Medicina Tradicional China, porque lo relaciona y explica de una forma bellísima y con una claridad y profundidad infinitas. Su conocimiento nos permite mantener o recuperar el ritmo. La cosmología del Yin y el Yang se remonta a los brumosos orígenes de la civilización china, mucho antes de la época de Lao Tse. La referencia escrita más antigua aparece en el I Ching, redactado hacia el año 1.250 a.de C. La Ley de los Cinco Movimientos es una relación primordial en el sistema chino y sin duda pienso que representa de una manera muy clara nuestra realidad. Parece desarrollarse en los albores de la civilización china mediante la atenta observación de la Naturaleza y las leyes y ritmos que la rigen. Como fruto de esta atenta observación del medio y sus manifestaciones surgió la Ley de los 5 Movimientos, que trata de coordinar ordenadamente y dar un lugar a todos los fenómenos de la Naturaleza y por extensión al ser humano.

Estos 5 Movimientos que los textos antiguos denominaron como MADERA, FUEGO, TIERRA, METAL y AGUA, son símbolos tomados de la Naturaleza y que en esencia representan el equilibrio dinámico y la interrelación entre los órganos, las vísceras, los órganos de los sentidos, las emociones, los puntos cardinales, las estaciones del año, los colores, los sabores, los alimentos, las horas del día y la noche, las notas musicales, las variaciones climáticas, los planetas, y todo aquello que podamos imaginar.

Cada uno de los movimientos se va mutando en el otro, es un proceso de transmutación, de alquimia. Sin dejar de existir uno se va a convertir en otro y el otro en otro, …, guardando la información, la memoria del anterior. Todo ello dentro de un perfecto equilibrio de rítmica expansión y contracción.

6.-Nos nutrimos de la relación con nosotros mismos y con los demás seres que habitan el Planeta.

“El Universo considerado como una manifestación de los cinco Elementos es autosustentable. Todos los seres vivos interactúan constantemente con todos los elementos de la creación por medio de la alimentación, la respiración, la percepción de sensaciones y sentimientos y por el pensamiento”. Mantak Chía, Juan Li.

Tenemos una responsabilidad. Comprender la importancia del “cuidado” de uno mismo a nivel físico, psíquico y espiritual. Esta toma de conciencia es muy importante para avanzar. Es importante que pasemos por la puerta de trabajar con nosotros mismos.

Busquemos formar parte de la danza fundamental que conecta todas las cosas, todos los seres. Cuando nos resistimos al fluir de la vida, inevitablemente nos resistimos a nuestra propia naturaleza interior y por qué no pensar que todo lo que nos sucede es un reflejo de quienes somos.

Los taoístas, por su parte, no hablan de un ser supremo, sino de un supremo estado del ser, un estado sublime que se halla profundamente encerrado, o no tanto, en el interior de todo ser humano. El Taoísmo se interesa principalmente por la vida en este mundo. Necesitamos recuperar aquello que nos ha sido arrebatado o hemos dejado escapar o simplemente no hemos entendido. Recuperemos la capacidad de sentir, la cercanía con la vida y lo que nos llena de entusiasmo.

Será bonito en esta búsqueda del equilibrio, de la salud, ir adquiriendo un nuevo conocimiento que nos muestre un concepto más profundo de la vida. Entender lo que podemos y respetar lo que no podemos entender y seguir buscando, disfrutando del proceso, escuchando en esta eterna continuidad. Todos somos participantes y esto nos permite darnos cuenta de la importancia de tomar consciencia de nuestra manera de vivir. Poner en marcha la Voluntad, la Responsabilidad de cumplir con el placer de vivir nuestra vida.

7.-Nos nutrimos de las emociones que se mueven internamente y que llegan desde el exterior y entran en nuestro sentir.

Están en todo lo que hacemos. Entender por qué se manifiestan, qué nos quieren decir, cuál es su función y así ser capaces de encajarlas de forma armoniosa con nuestro intelecto. Los bloqueos emocionales responden a una mala relación entre la esfera emocional y la esfera mental. Cuando la razón se impone y genera barreras excesivas a través de obstáculos como creencias o pensamientos limitantes, el sentimiento se queda encerrado, bloqueado y eso crea dolor y sufrimiento. Hemos de aprender a expresar nuestras emociones y dirigirlas a través del pensamiento hacia algo que sea útil y beneficioso para nosotros. Bloquearlas, desatenderlas, no sirve más que para aumentar el sufrimiento.

Nuestro sistema de emociones es un sistema elaborado, como todo lo que poseemos, pero tenemos un problema de comprensión, hacemos una interpretación deficitaria y esto nos lleva a perder de una u otra manera el equilibrio. Si mejoramos nuestro sistema de interpretación de las emociones y de lo que ocurre en nosotros, podremos dar una nueva interpretación a lo que ocurre de forma más completa y situarnos desde un lugar de mayor equilibrio que nos permita sentir la emoción y encauzarla y convertirla o permitir que se convierta en sentimiento. Toda emoción puede convertirse en un sentimiento, empatía, motivación, amor, … .

Es importante tener en cuenta que respondemos ante una emoción de forma muy diferente según nuestro estado energético. Las emociones se desencadenan por el contacto con el mundo externo a través de los sentidos. Cada órgano de los sentidos es una ventana a cada uno de los 5 Movimientos de los que hemos hablado. Es así que los seres humanos estamos en relación con otros seres y demás fenómenos a través de estos 5 sentidos, por tanto, nos mantenemos en un estado de reacción emocional constante.

“El contacto con el mundo exterior genera emociones interiores”.

Las emociones se experimentan como respuestas corporales totales. Es importante aprender a expresar nuestras emociones y mantenernos en equilibrio. La emociones consciente o inconscientemente reprimidas van dejando su huella en nuestro cuerpo. Un individuo se sentirá bien cuando la vida fluya plena y libremente a través de su cuerpo. Cuando esto no sucede porque tiene tensiones en el cuerpo que limitan o someten su espíritu, el individuo se sentirá mal o incapaz de sentir. La bioquímica del cuerpo es también el producto de la conciencia. Las creencias, las emociones, los pensamientos, los sentimientos producen reacciones químicas que ocurren a cada momento.

8.- Nos nutrimos a través de las Artes

Nos nutrimos a través de las Artes: la Música, la Pintura, la Poesía, la Escultura, …, que nos permiten recibir y mostrar, crecer y contar, crear, sonreír, conectarnos, …

El arte testimonia el deseo de ver más allá de lo visible. El artista busca revelar una nueva realidad. Busca los medios para expresar una sensación de unidad con el mundo todo. Así el arte de la vida. Todos podemos decidir. El arte de la vida es también el arte de la Atención. Estar presente con una buena atención y una buena intención que transforma la energía de la atención. El arte de la atención en todo lo que uno hace, ya sea cocinar, leer un libro, plantar la huerta, acompañar a un niño en su crecimiento, escuchar música, conversar con una persona, disfrutar de la compañía de un animal, contemplar el mar, una puesta de sol, …, si uno está atento, presente, consciente, todo se transforma en una obra de arte, lo que verdaderamente es, todo toma una nueva dimensión. Cualquier cosa a la que prestemos atención crecerá con más fuerza en nuestra vida.

Aquí, quiero entretenerme particularmente con la Música, los Sonidos. Somos seres VIBRATORIOS. Nosotros como INSTRUMENTOS MUSICALES que somos, cuando estamos afinados, en coherencia, creamos una sinfonía mágica a nuestro alrededor para nosotros mismos y para todo lo que nos rodea. Así funciona la Naturaleza, canta, baila, vibra para equilibrarse rítmicamente en su caminar. Así, para los Pitagóricos hay mucho más que armonía celeste en su Teoría Musical. Además de la Música de las Esferas Celestes se distinguían otras dos variedades de Música: el sonido de instrumentos como Flautas y Arpas y la continua Música inaudible que emanaba del cuerpo humano, que surge de una resonancia entre cuerpo y alma.

Los antiguos anatomistas decían que el nervio auditivo se dividía en tres o más caminos en el interior del cerebro. De esto deducían que el oído podía escuchar a tres niveles distintos. Un camino estaba destinado a las conversaciones mundanas. El segundo era para adquirir erudición y apreciar el arte y el tercero permitía que el alma escuchara consejos que pudieran servirle de guía y adquirir sabiduría durante su permanencia en la tierra.

La Música entra por nuestro oído, a veces el segundo, a veces el tercero y el agua la acoge y nos armoniza, nos enseña su ritmo y nos lleva muchas veces a tiempos muy antiguos, de los que quizás ni siquiera tomamos conciencia plena. Yo pienso en la Música siempre. La Música afecta a todas nuestras dimensiones: la física, la mental, emocional, la espiritual. Forma parte de nuestra naturaleza y todos tenemos el don de la Música. Nuestros sistemas auditivos, nuestros sistemas nerviosos están exquisitamente afinados para la Música, quizás debido a las características intrínsecas de la propia Música, sus Ritmos, la misteriosa manera en que encarna la emoción, la voluntad, resonancias especiales (también espaciales), su vibración y la nuestra, sincronizaciones, sincronicidades, … .

9.- Nos nutrimos a través del Movimiento.

El movimiento es Vida. El Ritmo. El Ser es un movimiento constante, un constante fluir, como el Agua.

Crecer, vivir experiencias, todas las posibles y no quedarnos encerrados en ellas. Tomémonos tiempo para entender, encontrar sentido a las experiencias vividas y transmitirlo, contarlo, cada uno como es. Todo está aquí para ser disfrutado noblemente, con claridad, luz, para cuidar la vida formando parte de ella.

En una persona saludable, los movimientos espontáneos son rítmicos, fluidos y ondulantes. Cada uno surge del anterior y muestra el siguiente, nace del centro y fluye libremente en un flujo de movimiento continuo. El movimiento abarca la totalidad de la persona de un modo unificado. El espíritu humano anhela recobrar su gracia natural, liberarse de su aprisionamiento y sentir su participación en la corriente universal, en la danza universal. La verdadera danza está animada por una melodía, por un ritmo profundo. Cuando uno escucha y se mueve con sensibilidad, el movimiento adquiere su gracia y forma parte de una corriente energética que pone en juego la experiencia física del cuerpo, la emoción y la espiritualidad.

Muy poco “se sabe” en nuestros días de la magia que reside en el movimiento y de la potencia de ciertos gestos; habiendo sofocado y disciplinado este poder en los primeros estados de la infancia.

Nos sentiremos bien cuando la vida fluya plena y libremente a través de nuestro cuerpo. Cuando esto no sucede porque tenemos tensiones en el cuerpo que limitan o someten nuestro espíritu, nos encontraremos, nos sentiremos mal o incapaces de sentir. La rigidez es una postura de negación. El cuerpo es una estructura, creada y animada por la vida. Busquemos recuperar el movimiento natural, la calidez que se deriva de la intensa pasión por la vida.

… Y el RITMO …, somos seres que necesitamos el Ritmo para estar vivos. Todos los movimientos de nuestro cuerpo, desde los más pequeños a los más grandes, necesitan un ritmo y si se pierde, de alguna manera, todo falla. Ritmo que ha de ir acompasado con los demás Ritmos de la Naturaleza y del Universo, como Microcosmos que somos dentro de un gran Macrocosmos en constante relación, comunicación. El movimiento con su ritmo, con su melodía es la expresión de la vida.

El ritmo se encuentra en el origen mismo de la Vida, todo alcanza su manifestación mediante el Ritmo. Ritmo es la pulsación vital, el latido del corazón, el flujo de nuestra respiración, el ritmo del movimiento cráneo-sacro, …

En sus tres planos de existencia, el ser humano debe mantener un tempo rítmico armónico.

El movimiento rítmico: Tai Chi, Chi Kung, Yoga, Danza, Caminar por la Naturaleza, Nadar, Meditación (también en movimiento o a través del movimiento, pequeño movimiento o gran movimiento en busca de la calma, …)

Somos seres en movimiento.

Buscaremos la manera de reconocer nuestro ritmo original saliendo de los ritmos impuestos y disfrutando mucho del proceso de ritmar. Como escribía Rubén Darío:

“Ama tu ritmo y ritma tus acciones

bajo su ley, así como tus versos;

eres un universo de universos

Y tu alma una fuente de canciones.”

10.- Nos nutrimos con todo aquello que nos ponemos sobre nuestra piel.

Mi manera de trabajar, por mi manera de entender, va siempre a utilizar la mano, el tocar, una energía también, una vibración. Una manera de comunicar.

La piel es nutrida energéticamente por la energía de Pulmón (P-IG). También respiramos por la piel. Todo nuestro organismo respira. Relación entre el interior y el exterior.

Cuidemos entonces todo aquello que toca nuestra piel: cremas, jabones, perfumes, ropa, tatuajes, …, que todo sea lo más orgánico posible.

El contacto sutil con la piel, guardiana de tantas memorias, una simple caricia y todo se pone en marcha. Cuidemos cómo tocamos y cuidemos cómo nos dejamos tocar. Es una comunicación que va más allá.

11.- Nos nutrimos con los espacios que habitamos.

Aquí pasamos mucho de nuestro tiempo y han de ser acordes con nuestro buen sentir. Que estos espacios emanen armonía y nos ayuden en nuestro bienestar, salud y aumento de conciencia. Los antiguos maestros de obra aplicaban en sus obras múltiples facetas del saber, entre ellas: arquitectura, ingeniería, geometría, simbología, geomancia, zahorismo, astronomía y medicina con la intención de establecer así una comunicación con cualquier ser que allí se presentase.

Vemos entonces que la salud del Planeta, como ser vivo que es, la salud de la Naturaleza, caminan sosteniendo la nuestra, pues eso somos y del todo formamos parte.

Cuidemos la Tierra, el Agua, el Aire, … . Seamos cuidadosos con nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras creencias, … . Cuidemos la relación con los demás seres y primariamente con nosotros mismos.

La Vida se construye cada día, cada noche, con cada sueño, con cada olor, cada sabor, cada color, una caricia, la Música, …, se construye en cada momento y poco a poco, sin pausa y cuando quiere se deja sentir, se muestra con una sonrisa, con un penar, con la cólera de los mil vientos, también reflexiva o con los miedos de las aguas profundas.

Experimentemos la sensación de responsabilizarnos de lo que somos y queremos ser, lo que creemos y lo que queremos crear.

Nos nutrimos constantemente con lo que oímos, vemos, sentimos, respiramos, tocamos, decimos, pensamos, …, seamos cuidadosos con todo ello tanto cuando lo generamos como cuando lo recibimos.